BOMBANANA! Wiki

Cómo jugar a BOMBANANA! — Primera partida para tres

Updated 2026-09-07 · Facts verified against official sources

Hacen falta exactamente tres jugadores. No hay modo en solitario, ni para dos, ni un cuarto hueco: la página de Steam lo dice sin rodeos — «Ni uno más ni uno menos. Hacen falta exactamente tres monos.»

Qué pasa en una ronda

Tenéis delante una bomba con varios módulos. Cada módulo es un puzle pequeño con sus propias reglas, y esas reglas están en un manual que solo uno de vosotros puede leer. Corre un cronómetro. Si falláis demasiadas veces, o se acaba el tiempo, explota.

Antes de empezar

Repartid los roles. Ciego, sordo, mudo — aquí está lo que puede hacer cada uno. Hay un botón de rol aleatorio en el lobby si nadie quiere elegir.

Mirad quién tiene micrófono. Dos de los tres roles lo necesitan. El mono mudo no, porque de todas formas no puede hablar.

Acordad qué es izquierda y qué es derecha. ¿Desde el punto de vista de quién? Decididlo ahora, no cuando queden noventa segundos.

El bucle, en orden

  1. El ciego toca un módulo y describe su forma y su posición.
  2. El sordo lee lo que hay impreso: colores, símbolos, dígitos.
  3. El mudo busca ese módulo en el manual y saca la respuesta.
  4. La respuesta vuelve, normalmente sordo → ciego.
  5. El ciego dice qué va a hacer, y entonces lo hace.

El paso 5 cuesta dos segundos y salva rondas enteras.

Consejos para la primera sesión

  • Un módulo cada vez. Trabajar dos en paralelo suena eficiente y casi siempre produce dos respuestas equivocadas.
  • Cambiad de rol entre rondas. Nada te enseña por qué tu compañero no consigue explicarse como sentarte tú en su silla.
  • Activad el modo daltónico si alguno de los tres tiene la más mínima duda con los colores. Media partida consiste en cantar colores en voz alta.
  • Contad con que el entorno os moleste. Los apagones, los ruidos fuertes y las obstrucciones son funciones deliberadas, no fallos. Cuando caiga uno, parad y volved a sincronizaros en vez de seguir a ciegas.

Y después

La campaña tiene 30 niveles hechos a mano que se van complicando. El modo Infinito genera oleadas que no dejan de escalar. El Personalizado te deja fijar la dificultad de la bomba, el cronómetro, qué tipos de módulo aparecen, los peligros del entorno y cuántos fallos os permitís — lo que lo convierte en el mejor sitio para machacar el módulo que se os atraganta.